Historia-

HISTORIA

Por iniciativa de la organización sin fines de lucro La Mujer Obrera y en el marco de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA); de la micro, pequeña y mediana empresa social; y del comercio justo, en 2006 nace en El Paso, Texas, la Red Binacional de Mujeres Artesanas Niu Matat Napawika cuyo significado es “Mujeres Unidas Trabajando” en idioma Zapoteco, Totonaco y Rarámuri.

La misión, visión y objetivos de la Red Binacional fueron construidos mediante un proceso de consulta participativa que duró dos años en el cual participaron 50 mujeres líderes artesanas representantes de organizaciones de mujeres artesanas de los estados de Puebla, Michoacán, Oaxaca, Sonora, Chihuahua y Ciudad de México y 5 Organizaciones de la Sociedad Civil, convocadas por La Mujer Obrera gracias al apoyo de la Fundación Ford. En este sentido, por medio de planteamientos basados en el desarrollo económico de las mujeres artesanas indígenas y considerando prioritarios los DESCA, la Red considera la artesanía un factor de desarrollo humano.

Como una estrategia de sostenibilidad, la Cooperativa de la Red Binacional nace con un fondo revolvente que le permite la compra y venta de productos artesanales de forma constante bajo principios de comercio justo, pero sobre todo, la capacidad de establecer relaciones de largo plazo con las artesanas que se acompañan, pues las utilidades que se generan de la comercialización de productos, se destinan a la inversión social. De esta forma, ha exportado más de 500 productos.

Durante estos 14 años la Red Binacional ha contribuido en la reducción de las desigualdades y exclusiones con que se enfrentan las mujeres indígenas de comunidades rurales y de contextos urbanos marginados para que puedan responder a los requerimientos e incursionar en los mercados bajo una perspectiva de comercio justo, a través de un modelo de negocios que implica, acompañamiento y asesoramiento de mediano y largo plazo, en términos organizativos, productivos, comerciales y empresariales bajo una perspectiva de género en el marco de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA).

 El conocer las adversas condiciones en las que viven estas mujeres en el entorno rural ha impulsado el fortalecimiento interno de la organización en todos los niveles, tanto social como individualmente. Sostiene, como planteamiento general, que el desarrollo económico es fundamental para el empoderamiento de las mujeres.